Encuentro con algunas músicas ausentes en la escuela

Este recurso nos invita a pensar en algunos problemas que los docentes tenemos a la hora de intentar que nuestros alumnos escuchen lo que llevamos al aula. ¿De qué manera los acercamos a la música? ¿Qué seleccionamos para nuestras clases? Y en esa selección ¿qué músicas dejamos fuera y por qué?

Es común que en las clases de música se brinde un repertorio que oscila entre el cancionero patrio, algunas canciones para niños, ejemplares acotados del folklore representativo de las distintas regiones argentinas y canciones de moda que los niños aportan. Como vemos esto dista mucho de la finalidad de la educación artística que nos plantea Helena Alderoqui.
En cada encuentro que realizamos con docentes de Nivel Primario se comentan los problemas para el desarrollo de esta disciplina, similares en la mayoría de los establecimientos. Al arribar a la escuela nos encontramos con fuertes estereotipos, saberes escolarizados, presiones de la comunidad, de los directivos o de los docentes de disciplinas con “jerarquías superiores”. Lo cierto es que comienzan las tensiones entre lo que queremos hacer y lo que nos mandan los demás. Y aparece el: yo quiero hacer esto, pero me piden que…, me exigen que… me mandan a…no me dejan… y también aparece el: no tengo…no hay… no me dan… Se deja claramente establecido que somos las “cenicientas” del curriculo. Es decir que hay un corrimiento de la disciplina y del rol del docente de música.


El primer problema parece ser el no tener claro para qué estamos, y si esto no está claro, mal podemos ubicarnos en el lugar que nos corresponde dentro del sistema educativo.

Cuando algo así sucede se pone de manifiesto un segundo problema: el de las músicas ausentes en la escuela de educación general. Lo que no enseñamos por falta de tiempo o de recursos, porque los estereotipos nos envolvieron o por otros motivos. Hablamos de músicas como las originarias, la oriental, el jazz, la música popular argentina y de otros países, la académica contemporánea, etc. De algún modo estamos coartando a los niños su derecho a conocer un repertorio más amplio de manifestaciones artísticas. Su posibilidad de comprender más profundamente las expresiones que están a nuestro alrededor. Aquellas sutilezas que conforman el mensaje en una buena publicidad, en una producción multimedia, en una película, en un “dibujo animado”. Su derecho a una visión crítica de los medios de comunicación y de los circuitos comerciales de la música. Su derecho a reconocer su identidad cultural en un contexto complejo.

Entre las dificultades que suelen plantear los docentes está la de la falta de interés de los niños por ejecutar o escuchar las músicas que les proponemos. Francoise Delalande (1995) en “La música es un juego de niños” habla de “hacer nacer el deseo”. Sostenemos que involucrarse con el lenguaje musical como hacedores no sólo les permitirá comprenderlo y utilizarlo expresivamente, sino también acceder a la apreciación de obras ajenas. Luego de escuchar su propia música escuchará la de otros, dice Delalande.

En sus primeros años de vida los niños pueden realizar piezas atonales y de rítmica libre que lo conectarán naturalmente con la música académica del siglo XX y XXI. A partir de algunas fuentes sonoras adecuadas también pueden construir melodías de configuraciones sistémicas diversas como la escala pentatónica presente en músicas folklóricas argentinas, originarias, orientales y populares urbanas; la tritónica correspondiente a la baguala y músicas de originarios de nuestro país, etc., abriéndoseles así un riquísimo abanico de posibilidades.

La Educación Musical requerirá entonces de un docente abierto a la reflexión sobre esas posibilidades, a pensar los recursos desde otro lugar, a revisar las estrategias didácticas para que aquellas músicas ausentes comiencen a estar presentes y para que el primer contacto entre ellas y los niños se convierta en un verdadero encuentro.


Bibliografía

ALDEROQUI, HELENA. Arte y currículo. Desde una ciudad con puerto. Buenos Aires. 2001.
DELALANDE, FRANÇOIS. La música es un juego de niños. RICORDI. Buenos Aires. 1995.
CONSEJO GENERAL DE EDUCACIÓN. DIRECCION DE EDUCACION PRIMARIA.
Diseño Curricular Educación General Básica EGB 1 y 2. Entre Ríos, 1997.
MINISTERIO DE EDUCACIÓN, CIENCIA Y TECNOLOGÍA, Núcleos de Aprendizajes Prioritarios de Educación Artística. Nivel Primario, Primer y Segundo Ciclo. Buenos Aires, 2007 y 2008.

Etiquetas:

arte , Educación Musical

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